Patones de Arriba para escapar de la gran urbe

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Viajes

Patones de Arriba para escapar de la gran urbe

Por Mi_Nueva_Edad, | 21 Septiembre, 2018

Que Madrid ofrece infinidad de atractivos para el visitante en innegable, pero quizás el que más se obvia es su cara más rural. Por eso en nuestra sección de viajes nos vamos a adentrar en plena sierra norte madrileña para conocer uno de los pueblos con más encanto de toda la comunidad y la belleza de la naturaleza. Se llama Patones (o Patones de Arriba) y es una de las mejores representaciones de arquitectura negra.

A Madrid capital, a sus villas y ciudades históricas y monumentales como San Lorenzo del Escorial, Alcalá de Henares, Aranjuez o Chinchón, se le pueden sumar muchos pueblos por los que parece que no ha pasado el tiempo y en donde lo mejor del ambiente y el sabor rural pervive, casi ajeno a la gran metrópoli que casi los roza.

Este es uno de los grandes valores de la Comunidad de Madrid. Paisajes bucólicos y naturaleza en estado puro a tan solo unos kilómetros de la vorágine capitalina. Y os aseguramos que os van a sorprender.

Patones de Arriba

Este municipio enclavado en plena sierra norte de Madrid, es el centro histórico de Patones, que hoy se divide en el citado y Patones de Abajo, disgregación esta que se produjo en el siglo XIX. Nosotros nos centraremos en el de arriba, el histórico y declarado como Bien de Interés Cultural.

A mediados del siglo XVI ya existía esta localidad con la friolera de nada más y nada menos que 7 habitantes y que pertenecía al vecino municipio de Uceda. No fue hasta el siglo XVIII que consiguió su propia municipalidad.

La vida por estos lares siempre ha transcurrido de forma sosegada salvo en ocasiones puntuales tales como la visita de algún rey, el infame yugo napoleónico o la creación del canal más famoso y admirado por las tierras del centro peninsular: el Canal de Isabel II.

Un pueblo un reino

Este curioso eslogan con el que se promociona Patones debe su origen a que sus alcaldes o cabezas administrativas se denominaban como reyes ya que durante cientos de años su carácter fue hereditario. Incluso algún rey español los llamaba así.

Y es que cuando llegas a la comarca y observas el pueblo y los paisajes que lo rodean casi parece un reino, diminuto eso si, con sus costumbres aún marcadas, sus cultivos en la fértil vega de cereales, olivos y viñas, su rica gastronomía, especialmente la basada en carne vacuna, de cordero y caza y ese aspecto tan inconfundible de la arquitectura negra, por el color de la pizarra que abunda por estos parajes.

Su arquitectura como paisaje

Lo que más llama la atención de Patones de Arriba es por supuesto su arquitectura popular basada en la pizarra. El pueblo se sitúa en la ladera de una montaña y se subdivide en tres zonas ascendentes.

En la parte más baja las viviendas cuya particularidad más llamativa es estar dividida en tres plantas, en la parte media los tinados y arrenes para dar cobijo al ganado y sin cubierta y más arriba las construcciones destinadas a la trilla del cereal.

Esta curiosa división es una de las características más llamativas de Patones de Arriba así como el empedrado a base también de pizarra de sus calles.

Lugares de interés

La antigua ermita del siglo XVII que hoy alberga la oficina de turismo por abandonarse con la fundación de Patones de Abajo.

La ruta senderista de la Dehesa de la Oliva permite además del disfrute de sus bellos paisajes la contemplación de los restos de la Ermita de la Virgen de la Oliva de estilo románico-mudéjar, el Pontón de la Oliva, una espectacular presa promovida por Isabel II para el futuro Canal de Isabel II que abastece de agua a la capital y que pronto cayó en desuso por filtraciones, la Cueva del Reguerillo, sin duda la más espectacular de todo Madrid o el yacimiento arqueológico del Castro de la Dehesa de la Oliva de origen celtíbero.

No creo que se le pueda pedir más a un pueblo tan pequeño como Patones de Arriba. Aunque nos hemos guardado algunas sorpresas que os desvelarán los lugareños si os portáis bien. En tu viaje, o si vives a pocos kilómetros, recomendamos conocerlo en una pequeña escapada. Todo el sabor rural, naturaleza y el pintoresquismo de su arquitectura negra que puedas esperar, sin duda lo vas a encontrar. Porque Madrid es mucho más que su metrópoli.

 

Imagen: Vista de Patones de Arriba (K2delaskumbres.blogspot.com)

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