La ciudad legendaria de Medina Azahara

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Viajes

La ciudad legendaria de Medina Azahara

Por Mi_Nueva_Edad, | 06 Julio, 2018

Córdoba y su yacimiento arqueológico de Medina Azahara están de actualidad. Acaba de ser declarado el sitio como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Nuestra propuesta de viaje de hoy es así de concreta, para celebrar este máximo reconocimiento que asegura mucho mejor su pervivencia en el tiempo. Un lugar bello como pocos, que todo aquel enamorado del arte y la cultura debería conocer y compartir.

Córdoba eterna

Con este reconocimiento, el pasado fin de semana la UNESCO daba un espaldarazo y reconocimiento definitivo a Córdoba como una de las grandes ciudades monumentales del mundo.

El yacimiento arqueológico de Medina Azahara la convierte en la única ciudad del mundo con cuatro reconocimientos de esta categoría junto con su Mezquita, su casco histórico y su Fiesta de los Patios. Por eso es importante no olvidar que cuando la visites dedicar un día a la visita de la que fue llamada la Ciudad Brillante.

Un lugar de existencia práctica fugaz y legado eterno que sirve como testimonio de la importancia del Califato Omeya de Córdoba, la exquisitez artística y tecnológica que llegó a alcanzar la cultura andalusí en la Edad Media y su trascendencia dentro de la historia.

Su breve historia

Abderramán III de la dinastía de los Omeyas, dependientes del califato Abasí hasta que el mismo proclamó su propio califato independiente, decidió construir a tan solo 9 kilómetros de Córdoba una ciudad de nueva planta con el fin de engrandecer su figura y la del nuevo estado creado por él.

La leyenda cuenta que fue una decisión tomada para agasajar a la predilecta de su harén. En realidad esta historia no parece ser más que un cuento con aires románticos. Todo parece indicar que esta historia, junto con otras que hablan de los ríos de mercurio que recorrían sus jardines para que los rayos de sol refulgieran en mil colores o sus tejados de oro, no son más que eso, leyendas.

Así que en el 936 ordenó su construcción que luego engrandeció su hijo Al-Hakam II con fastos espectaculares y que sirvió casi como una cárcel de lujos para el hijo de este, Hisham II, tras usurparle el poder Almanzor.

Su final llego en los primeros años del siguiente milenio cuando fue arrasada por bereberes y las clases más desfavorecidas muy descontentas con el poder califal. Nada más que 70 años de historia, algunas referencias en textos históricos y el olvido en la práctica hasta que a finales del siglo XIX fue redescubierta y a lo largo del siglo XX, excavada y reconstruida a partir de los restos existentes. Estos hechos ya suponen una leyenda cierta.

Medina Azahara

La importancia de este enclave viene dada por muchos motivos:

En primer lugar porque lo que supuso la creación de toda una ciudad de nueva planta dentro del mundo musulmán y para el engrandecimiento de Abderramán III, su propia dinastía y su califato independiente de Damasco.

De esta manera podemos reconocer sobre el terreno y ayudados por los expertos arqueólogos e historiadores, la propia idiosincrasia de ese nuevo estado islámico, de su califa y la sociedad de su tiempo, al menos de su organización burocrática-administrativa y áurea y el ideal estético, artístico y urbanístico de la época.

No está demás recordar que en esa época el Califato de Córdoba era el principal foco intelectual, cultural y económico de occidente y que en gran parte del tiempo que duró reinó la paz y los contactos e intercambios de todo tipo con el resto de reinos europeos, de Oriente Próximo y norte de África.

La ciudad amurallada, salvo su Mezquita Mayor situada en la parte más baja, se divide en tres terrazas en las que en la más alta se encontraba el alcázar con las dependencias califales y salones de recepciones oficiales, con sus grandes jardines repletos de estanques y fuentes.

En esta zona se pueden aún observar los restos de la al-mulk o “morada del poder”, la casa de su primogénito al-Hakam II y la del principal administrador del califato el eunuco Yafar al-Siqlabi.

De esta zona destaca el llamado Salón Rico en donde se producían los mayores fastos ceremoniales en época de Al-Hakam II con sus tres naves separadas por arcos, profusa decoración con atauriques (motivos vegetales), mármoles venidos de una cantera del actual Portugal, abierto a unos hermosos jardines y un gran estanque.

Este salón fue reconstruido en los años 40 a partir de los numerosos restos encontrados y gracias a ello podemos compartir las sensaciones de lo que fue la ciudad en su parte alta.

Medina Azahara se sigue extendiendo hacia el Valle del Guadalquivir en sus dos siguientes y descendientes terrazas con el resto de edificios propios de una ciudad. Viviendas, dos mezquitas menores, baños, talleres artesanales, etc..

Todo el conjunto está construido con piedras calizas similares a las de la Mezquita de Córdoba y otras en un tono violáceo, además de los mármoles citados. Y solo hay un 10% excavado…

Medina Azahara debe convertirse en un destino de viaje para todo aquel que ame el arte y la cultura andalusí. Conocerla y compartirla si vas o vuelves a Córdoba, será todo un placer para la vista. La declaración como Patrimonio de la Humanidad no hace más que confirmar que es y fue, una de las ciudades más legendarias de la historia.

 

Imagen: Salón Rico de Medina Azahara (jbcarpio.blogspot.com)

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