Minimalismo: mucho más que una estética

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Cultura y Ocio

Minimalismo: mucho más que una estética

Por Mi_Nueva_Edad, | 27 Junio, 2018

Si eres de los que piensan que el minimalismo es solo un estilo decorativo, mal vas. Es mucho más que eso. Es un estilo de vida que pretende poner tu vida en orden, que te liberará de cargas materiales que no te aportan nada, que te alejará del materialismo imperante, que generará el espacio (que es realmente lo que necesitas) al prescindir de lo superfluo y te ayudará a distinguir entre lo importante y lo prescindible. Conoce la manera de aprovechar mejor tu energía y de ser un poco más feliz.

Tendencia y estilo de vida

Aunque el minimalismo surge como tendencia artística a partir de la década de los 60 en Estados Unidos y este a su vez bebe de artistas como Malévich, los constructivistas rusos o el movimiento artístico De Stijl, en realidad es una forma de vida que podemos encontrar en distintas culturas a lo largo de la historia, que muchas veces tiene que ver con una visión espiritual de la vida como en el caso de los ascéticos o pueblos como el japonés.

Como movimiento artístico o tendencia decorativa puede ser que sea denostado por muchos, pero nos gustaría encontrar el equilibrio entre la pura estética y el razonamiento de por qué puede hacer nuestra vida más fácil y coherente, y también encontrar en su práctica una forma de conseguir un punto energético que nos haga personas un poco más felices.

Menos es más

En esta sociedad materialista, el que más o el que menos ha acumulado a lo largo de la vida infinidad de objetos y muebles que realmente no sirven para nada. Objetos dentro de muebles que un día descubrimos y que no recordábamos. Objetos que nos recuerdan, o que más bien no recordamos por qué le habíamos dado la suficiente importancia como para ponerlos a recaudo.

¿Qué hacer con ellos? Pues está claro, deshazte de ellos y libera parte del espacio simplemente por el placer de recrearte en él, por encontrar cierta paz en la visión del vacío. Y podemos asegurar que funciona. Es casi una meditación.

No solo tirar. De nada sirve si compulsivamente recurres al consumismo sin sentido. Si realmente te lo propones, en un tiempo puede que hayas cambiado lo suficiente como para distinguir entre tus compras, lo que realmente es necesario y utilizarás y lo que es un capricho absurdo.

Si eres de los que tiene ropa guardada que no te has puesto o solo lo has hecho una vez, deberías plantearte si lo que tienes es por algo o por una manía absurda de acumular, de tener.

Si es esto último, también deberías saber que no te aporta nada y mucho menos te hará más feliz. ¡Al contenedor de la ropa usada o como regalo para quien lo necesite o le haga ilusión!

La regla

Algunos gurús del minimalismo afirman que si no has usado algo en los últimos 90 días y no piensas hacerlo en los próximos 90, deberías plantearte deshacerte de ello.

Si es un mueble o un objeto decorativo con el que no guardas ningún apego afectivo, piensa que ese espacio lo puedes aprovechar para uno de tus bailes en solitario o con tus amigos en una reunión, para tirarte al suelo fresquito en verano sin que te roces con la pata de una mesa que has utilizado tres veces en tu vida o que solo sirve para los molestos portaretratos familiares. Siempre puedes colgarlas en la pared de las fotos o colocarlas en el ábum. Te aseguro que una fotografía que visitas de vez en cuando se puede convertir en un acontecimiento emocionante cada vez.

Piensa siempre en el valor sentimental que guardas en cada objeto y no en el material, porque solo esos son los que te pueden aportar algo, y un grato recuerdo es sinónimo de felicidad. Lo demás no importa.

Vivir solo con lo esencial solo comporta beneficios. Desde tener que limpiar menos, a valorar y ver la vida de otra manera, fuera de los estándares de lo superficial. Abandonar la idea de que lo material es lo que te aporta la felicidad, es el verdadero rumbo hacia lo placeres reales de la vida y lo esencial, desengáñate, no se compra.

Conoce los verdaderos placeres de la vida. El minimalismo como estética y como contenido en tu vida, puede clarificar y poner orden en ella, en tu escala de valores. Alejarse todo lo posible del materialismo te hará más feliz y cargará de energía más profunda tu existencia.

 

Imagen: Casa tradicional japonesa (flickr.com)

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