¡Vaya que si existe Teruel!

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Viajes

¡Vaya que si existe Teruel!

Por Mi_Nueva_Edad, | 21 Abril, 2017

Por supuesto que si. Teruel es una ciudad pequeña, pero posee tantos encantos y atracciones en el ámbito de la cultura patrimonial, combinados con su aire de ciudad romántica por sus célebres amantes y la fama de su buena gastronomía, que no se nos ocurre un lugar mejor para compartir con amigos y/o en pareja, una escapada de fin de semana redonda.

Romántica y única

Que los turolenses hayan tenido que reclamar su lugar en el mapa con el famoso “Teruel existe”, demuestra lo poco que sabemos, en demasiadas ocasiones, de nuestros vecinos. Una ciudad tranquila y acogedora por su tamaño (es la capital de provincia más pequeña de España) y a la vez vivaz por el carácter desenvuelto y alegre de sus gentes.

En Teruel encontramos un patrimonio cultural único, con la “Arquitectura mudéjar de Aragón” declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, unos de los centros de estudios y de fósiles de dinosaurios (Dinópolis) más importantes del mundo y una de las leyendas románticas, la de “Los Amantes de Teruel”, más famosas y trágicas del planeta.

Necesitas más detalles

Sobre un cerro, la ciudad vieja se desparrama con su enrevesado trazado medieval casi intacto, en donde las torres mudéjares, contemplan orgullosas la ciudad en la que convergen el río Guadalaviar y el Alfambra para dar lugar al Turia.

Indiscutiblemente, es el arte mudéjar el máximo protagonista de la ciudad. Tras la reconquista, los musulmanes que se quedaron en tierras cristianas, conservaron sobre todo sus conocimientos agrícolas y constructivos.

Así, en muchos lugares de España, particularmente en Aragón y muy especialmente en Teruel, crearon edificios bellísimos mezclando estilos medievales cristianos como el románico o el gótico, con las técnicas árabes, sobre todo en lo que tiene que ver con la decoración en ladrillo, cerámica vidriada y artesonados de madera en los techos.

Los ejemplos más llamativos de esta arquitectura en Teruel son por un lado la Iglesia de San Pedro y de la Catedral de Santa María.

Sus dos espléndidas torres además suponen la representación más antigua de este estilo en la ciudad, ya que datan del siglo XIII. El resto de los dos edificios sigue siendo mudéjar, aunque ampliados en el gótico y el renacimiento.

De San Pedro no te pierdas su impresionante interior, la Capilla de los Amantes con sus sepúlcros y el magnífico claustro.

De la Catedral, no te pierdas la impresionante techumbre de madera, su hermoso cimborrio o el altar mayor renacentista.

Ya en el gótico se eleva la Torre de El Salvador y de San Martín, mucho más profusamente decoradas que las dos anteriores y de mayor tamaño.

En el renacimiento cabe destacar la Torre de la Merced en el arrabal.

Y verás muchos más edificios modernistas en Teruel y neomudéjares que dejan patente la gran importancia que tuvo el mudéjar en la ciudad aragonesa. De entre ellos destacamos una de las fachadas de la Catedral (1909) o la Escalinata (1929) que lleva de la estación de ferrocarril al centro histórico.

Digno encuentro romántico se merecen sus viaductos y en especial el acueducto renacentista de Los Arcos o las estupendas dos aljibes medievales conservadas, el precioso Paseo del Óvalo o la mítica Plaza del Torico, el gran símbolo y punto de reunión de Teruel.

Más conventos, edificios como el del Casino, los numerosos restos de la muralla y sus torreones son otros de las maravillas que saldrán a tu paso.

Jamón de Teruel y otros gustos para el paladar

En tu viaje, no dejarás de pensar en cuando te vas a llevar a la boca una buena ración de su famoso jamón o cuando tocará probar su estupendo cordero, un buen potaje de cardos o borrajas, sus conocidos escabeches de conejo o perdiz, una buena trucha y para rematar la faena con algo de dulce, unos “Suspiros de Amante”.

¿Teruel convence verdad? Pues no pierdas el tiempo. Hazte con unos amigos y/o pareja, y prepara el viaje a esta pequeña y romántica ciudad repleta de patrimonio cultural, de buena gastronomía y de momentos inolvidables para compartir.

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