Hablemos del amor

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Cultura y Ocio

Hablemos del amor

Por Mi_Nueva_Edad, | 27 Julio, 2016

Uno de los grandes temas de la humanidad a lo largo de la historia ha sido y será el amor...y el sexo. Encontrar pareja el deseo de muchos y conservarla, un verdadero reto en nuestros días, más aún cuando los convencionalismos de antaño se van disipando.

El amor significa compartir, pero también la amistad, entonces...¿qué hace diferentes a estos dos tipos de relaciones?

La droga del amor

El amor produce los mismos efectos a nivel fisiológico que una droga. Cuando salimos al encuentro de nuestra amada o de nuestro amado, cuando nos acercamos al objeto de nuestro amor y cuando estamos con él, aumenta nuestro ritmo cardíaco y la presión arterial al igual que cuando fumamos, tomamos alcohol o cualquier otra droga.

Es la dopamina (un neurotransmisor) nuestra sustancia adictiva y cuando actúa sobre nuestro sistema límbico en la corteza prefrontal (asociada a las recompensas y la cognición), es cuando nos encontramos perdidos o encontrados, según se mire, ante la sensación arrebatadora del amor.

Hombres y mujeres

En los hombres se empieza a secretar dopamina con el simple contacto visual ante la persona deseada.

En las mujeres el proceso es más complejo ya que el tacto y el olfato necesitan entrar en acción. A través del olfato las mujeres detectan el nivel de feromonas e incluso sin ser conscientes, claro está, el estado del sistema inmune de su objetivo.

Como vemos, en principio todo es muy físico.

Por otro lado, el sistema prefrontal de las mujeres está maduro a los 21 años, mientras que el del hombre no lo hace hasta los 26.

El sexo

Cuando el enamoramiento está en marcha el sexo es determinante. En la base del cerebro existe una zona llamada área tegmental ventral, que es especialmente sensible en la liberación de la dopamia. Otra vez encontramos que en mujeres esta zona tiene un 70% más de tamaño.

Pues bien, durante el orgasmo es cuando se activa esta zona. Puede ser este un motivo por el que las mujeres se involucren más por su pareja sexual.

El enamoramiento se acaba...o no

Con el tiempo, unos tres años después del enamoramiento de manera general, los receptores de dopamina pierden sensibilidad y dejan de responder a los estímulos causados en la primera fase.

Pueden pasar tres cosas:

-Que la relación se acabe porque la química ha desaparecido.

-Que al dejar de producir dopamia en cantidades suficientes, empecemos a secretar otra sustancia llamada oxitocina asociada al sentimiento de apego, en donde el sexo ya nos sea una “pared maestra”. Este tipo de relaciones se parecen más a las de amistad, en las que el sentimiento de apego es más importante.

-O que de alguna forma ese enamoramiento se renueve y sigamos generando dopamina.

Por eso es muy importante crear otra serie de vínculos más allá del sexo o el enamoramiento que vayan asociados a la oxitocina, si tu deseo es conservar la pareja.

Sentimientos como la admiración, respeto y cooperación, son tan importantes como el sexo para mantener viva una relación de pareja. Compartir aficiones, hacer planes juntos o crearse metas comunes, son esenciales para que la llama siga activa, sin perder por ello autonomía y libertad individual.

 

Imagen: Romeo y julieta de Frank Dicksee (fuente:wikimedia.org)

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