Aprende a conversar. Aprende sobre ti

Para poder ofrecer los servicios de la web: y poder administrar la página, Francisca Abellón y, en su caso, otras empresas relacionadas con la prestación de los servicios contenidos en Mi Nueva Edad, guardaremos cierta información en su ordenador mediante el uso de las cookies. Si quiere saber qué son las cookies, cuáles utiliza esta página web y cómo eliminarlas, consulte nuestra política de cookies.

Aceptar
Comunidad

Aprende a conversar. Aprende sobre ti

Por Mi_Nueva_Edad, | 09 Mayo, 2016

Como animales sociales que somos, necesitamos compartir nuestras emociones, nuestras preocupaciones, nuestros deseos y quizás lo más importante, nuestras reflexiones. Nuestro yo conecta irremediablemente con el entorno y nuestros seres más cercanos.

Busca nuevos conversadores. Encuentra amigos

La mayoría sentimos la necesidad de comunicarnos con los demás y pobre de aquel que no lo sienta así, porque quedará aislado y ensimismado.

Por eso es tan importante mantener largas charlas con otros, porque de lo contrario nuestra visión de los dos mundos, el interno y el externo, cada vez se verá más arrinconado por nuestra subjetividad. Eso nos acerca más a un mundo falso o irreal.

Hablar de nuestros problemas personales y de otros más generales, es necesario para saber gestionar las emociones y para acercarnos a eso que llaman felicidad. Pero como muchos expertos afirman, hablar no significa conversar.

Hablar tiene más que ver con la necesidad básica del desahogo y con la de ser escuchado. Nunca hay que renunciar a ello. Hay que intentar guardarse poco para evitar que los problemas crezcan, alimentados por nuestra mente a veces obsesiva.

Pero es mucho más importante y enriquecedora la conversación o la charla. Con ella crecemos en la diversidad de opiniones y con la aportación de puntos de vista que a veces se nos escapan. Muchas veces son simples matices que sin embargo, cambian el rumbo de una historia y pueden despertar esa chispa que nos haga entender mucho mejor a alguien o a algo.

La lucha con nosotros mismos

Cada uno tiene que ser muy consciente (o esforzarse en serlo), de si nos convertimos en repetitivos u obsesivos con nuestros temas de conversación.

En primer lugar porque eso no nos ayuda en nuestro crecimiento personal y con la ansiada solución de nuestros problemas u otros que afectan al mundo.

En segundo lugar porque no queremos aburrir a nuestro interlocutor con monotemas que forman una espiral de la que no podemos escapar y a la que no encontramos solución porque no vemos más allá.

Ser conscientes de cuales son nuestros pensamientos recurrentes y de si el mensaje que nos damos a nosotros mismos es generalmente negativo, nos ayuda a salir de ese bucle. Si no tienes a nadie cerca que te escuche, aporte otro punto de vista y enriquezca el tuyo, búscalo.

Si ese alguien siempre está de acuerdo con todo aquello que dices o se dedica a asentir de lo que le aportas, o lo estás aburriendo, o no te aporta nada y no te hará evolucionar.

No es grato escuchar aquello que no quieres escuchar, pero es necesario si quieres ampliar tu conocimiento y encontrar solución a tus problemas. Un amigo de verdad, es aquel que te dice que cree que estás equivocado y que intenta ponerse en tu lugar y en el de aquel o aquella al que te enfrentas.

Sal del santuario

Pero la amistad hay que buscarla en los dos sexos y la conversación también. Primero porque el repertorio te temas se amplia. Segundo porque los puntos de vista, en relación por ejemplo a problemas de pareja, te pueden ayudar a solucionarlo.

Esto suena un poco al tópico de que los hombres y las mujeres piensan diferente y no siempre tiene que ser así ni lo es. Pero recuerda que cuanto más te salgas de la zona de comfort y más amplíes los temas de los que hablas, más luz darás a tus obsesiones y tus tropiezos.

Con ello quiero decir que si eres abogada, la conversación con otros de tu gremio será rica, pero sacarás más provecho si amplias miras y también incluyes en tu círculo a un maestro, que además es aficionado a la jardinería.

A veces acotamos tanto, que pensamos que el mundo real es sólo eso. Un ejemplo claro de ello son nuestros amigos de Facebook. El mundo real es mucho más que ellos.

Así que aprende a conversar, aprende a escuchar, a escucharte y no mires demasiado hacia atrás.

Ir a listado de noticias

1 comentario
0 favoritos
1 comentario en "Aprende a conversar. Aprende sobre ti"

Encarna García Pérez escribió 22 de Mayo de 2016 a las 19:22

Excelente artículo. Acabo de ver reflejada mi forma de pensar en este tema. Cada vez me aburren más las personas monotemáticas. Una conversación amena e inteligente enriquece a todos los que participan en ella. Es una pena que a veces solo queramos escucharnos a nosotros mismos. Enhorabuena por vuestra página. Espero que alcancéis el éxito que merecéis. Un abrazo desde Murcia



Debes estar registrado para publicar comentarios

Comparte tus valores y compromiso social con Mi Nueva Edad.
Buscamos colaboradores que aporten diversidad a nuestra plataforma, Descarga nuestro Dossier Corporativo
logotipo