La simbiosis perfecta, en la Sierra de Tramuntana

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Viajes

La simbiosis perfecta, en la Sierra de Tramuntana

Por Mi_Nueva_Edad, | 26 Febrero, 2016

Se acerca la Semana Santa y no tienes plan. Te gusta viajar con amigos, el mar y la montaña, la tranquilidad. Te apetece descansar en un lugar paradisíaco rodeado de naturaleza, pero te gustaría que ese lugar se destacara por una rica cultura tradicional muy presente todavía, con pueblos idílicos cargados de historia y de historias que contar.

Pues está claro. Tu destino es la isla de Mallorca. Más concretamente, La Sierra de Tramuntana.

Que la isla balear sea un destino turístico de primer orden a nivel internacional ya no hay quien lo dude. Que la fama conseguida por esta belleza mediterránea tenga su origen precisamente en esta sierra, quizás se te escapaba.

Efectivamente, estos parajes fueron los que atrajeron a sus primigenios turistas. Muchos de ellos por motivos de salud. El más célebre de todos ellos fue sin duda el compositor polaco.

Patrimonio de todos

La Sierra de Tramuntana está declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en el apartado de Paisaje Cultural por haber conseguido mantener y cuidar sus tradiciones ancestrales de una isla típicamente mediterránea, con su naturaleza. Un matrimonio perfecto entre el ser humano y su entorno.

Situada en el noroeste de Mallorca, estos montes son la última estribación de los Sistemas Béticos de la península, con varias cimas que superan los mil metros, siendo el Puig Major con 1.443 metros el pico de mayor altura.

Naturaleza y monumentos naturales

Son muchos los lugares por los que admirarse entre el mar y la montaña. Con los buitres negros que anidan sus cumbres o el águila pescadora que se alimenta en la costa. La zona cuenta con diversos endemismos debido en gran parte a su carácter insular.

Sa Foradada es una península situada en el término municipal de Deià que no puedes dejar de ver. Sobre todo si es al atardecer desde el mirador de Son Marroig.

En el norte, los acantilados de Formentor forman uno de los paisajes más impactantes de toda la isla. Doce kilómetros de península con diversos miradores para dejarte el cuerpo bien blandito.

Y por supuesto las playas. Entre acantilados se abren paso joyas como Sa Calobra y la desembocadura del Torrent de Pareis o Cala Tuent a los pies del Puig Major.

Los lugares del hombre

Visita el pueblo de Soller, su bello puerto, su estación de tren y forma parte de la admiración que por este medio de transporte tienen sus lugareños. No te olvides de la hermosa casa-museo modernista.

El Santuario de Lluc, es el centro espiritual de Mallorca. Finalizado a finales del siglo XVII y en un enclave bellísimo, representa uno de los conjuntos monumentales más importantes de las Baleares. En el se celebra en Nochebuena el famoso Cant de la Sibil-la, tan típico de la cultura mallorquina.

No dejes de pasear por Valldemossa. Es uno de los rincones con más encanto de toda la isla. Con su espléndida Cartuja impregnada del eco de las notas del ilustre Chopin, que se retiró allí para curarse de sus afecciones junto con su esposa, la escritora George Sand.

Puedes hacer varias rutas por la isla. Una de ellas es la de la Piedra en Seco. Se trata de caminos de piedra del lugar junto con parcelas acotadas con muros de esas mismas piedras para aprovechar al máximo los terrenos de cultivo. La integración en el paisaje de estas construcciones del hombre que son unos de los principales atractivos de la zona, junto con sus centenarias canalizaciones hidráulicas.

No ignores sus torreones costeros de vigilancia a modo de miradores frente al mar. Tampoco sus castillos como el de Rei o d'Alaró o las llamadas posesiones que son casa rurales, algunas de ellas barrocas o neoclásicas, como centro neurálgico de fincas de explotación agrícola y ganadera. Su contemplación te llevará a fantasear con retirarte allí.

Por supuesto que podría seguir y seguir escribiendo de la Sierra de Tramuntana, pero mejor que seas tú el que la vaya descubriendo, cuando te atrape irremediablemente.

 

Fotografía: Vista de Valldemossa

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1 comentario
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1 comentario en "La simbiosis perfecta, en la Sierra de Tramuntana"

Lina Tur Bonet escribió 15 de Marzo de 2016 a las 18:21

Como soy mallorquina se lo precioso que es todo esto pero como lo conozco bien me gustaría tener opción a otro viaje



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