El último paraíso del Mediterráneo

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Viajes

El último paraíso del Mediterráneo

Por Mi_Nueva_Edad, | 15 Mayo, 2015

Ahora que el calor empieza a apretar y ya sólo vamos teniendo ganas de descansar, de agua fresca y fina arena en los pies, de dejar el asfalto atrás, no se nos ocurre más que recomendar unos días en el paraíso. Está más cerca de lo que creemos. Se llama Formentera.

La isla más meridional de las Baleares, una de las Pitiusas, la más pequeña de las habitadas en el archipiélago, está poblada desde la Edad del Bronce. Así lo demuestra el sepulcro megalítico de Ca na Costa, descubierto en 1974.

Cómo llegar y cómo moverse

Irremediablemente, los meses de verano la isla está repleta de turistas, por eso recomendamos una escapada en estas fechas en las que el turismo masivo todavía no ha hecho acto de presencia. De cualquier forma, Formentera es muy distinta a otras islas del Mediterráneo. No existe la masificación de Ibiza o Mallorca. De hecho, no hay comunicación directa con la península, salvo en ferry desde Denia en los meses estivales. La conexión habitual se produce desde Ibiza.

Lo mejor para moverse dentro de la isla es en bicicleta. Salvo el suroeste, es prácticamente plana. Las distancias son cortas y el paisaje, típicamente mediterráneo y rural, invita al paseo y al sosiego. De todas formas existen líneas de autobús que comunican los distintos núcleos de población.

El paraíso

Formentera es un verdadero paraíso por muchos motivos. Es un lugar diferente. El turismo se ha desarrollado con un estricto respeto al medio ambiente, sabe a tradición, no existen los desmanes arquitectónicos tan típicos de nuestra costa. Es lugar de inspiración para artistas por su naturaleza y por la luz. En un mismo día se puede disfrutar de la salida y la puesta de sol en el mar.

Pero la imagen más conocida de la isla son sus playas. El color turquesa de sus aguas, cristalinas, puras. Algunos dicen que no hay mejores en el mundo. El motivo son las praderas de posidonia que rodean toda la isla y la cantidad de oxígeno que producen. Una verdadera selva submarina declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999.

Las playas interminables de arena blanca y las calas pequeñitas de roca y arena se suceden. Algunas de ellas invitan al buceo con snorkel o simplemente con unas sencillas gafas. La sensación de nadar entre multitud de peces confiados es indescriptible. Una experiencia que no se olvida.

S'Alga

En la pequeña isla de Espalmador se encuentra esta playa, a 200 metros de Formentera a la que se puede llegar incluso a pie, si la corriente ese día lo permite. Lo más frecuente y cómodo es llegar en barco. Forma parte del Parque Natural de Ses Salines y la sensación es de haber llegado a la ansiada isla desierta.

Ses Illetes

Es la imagen típica de la isla. Aguas azules turquesa, nitidez perfecta.

Caló des Mort

Una pequeña cala para bailar con los peces. Por sus pequeñas dimensiones es recomendable ir bien tempranito...o al atardecer. Inolvidables las puestas de sol.

Ses Canyes

Situada en la costa norte, es un lugar aislado pero de fácil acceso. Ideal para hacer nudismo, aunque no hay que olvidar que es una práctica habitual en toda la isla.

Es Caló o Ses Platgetes

Pequeña playa de unos 50 metros, con un oleaje moderado y no muy concurrida. Arenas blancas y algunas zonas con rocas. Un paisaje con pinares y típicos cobertizos de pescadores, además de restaurantes donde comer pescado fresco.

Es Mitjorn 

Playa gigantesca, que recorre todo el sur de la isla. Arenas blancas, pinares, sabinares y dunas. Un espectáculo para los sentidos y sensación de encontrarnos en el Caribe.

El interior

No os olvidéis que Formentera es algo más que playas. El interior está marcado por vegetación típica mediterránea, pero además, campos de vid, higueras, y las bellas construcciones encaladas con puertas y marcos azules. Para comer recomendamos también los distintos y exquisitos restaurantes de San Francisco Javier con su iglesia-fortaleza, o las vistas desde los miradores de La Mola, al sureste, con una impresionante panorámica de toda la isla. También es interesante la visita al  Estany des Peix para la observación de aves.

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1 comentario
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1 comentario en "El último paraíso del Mediterráneo"

Encarna García Pérez escribió 17 de Mayo de 2015 a las 17:45

Un paraíso muy cercano. Yo la visité un mes de mayo y desde luego está todo muy tranquilo y se puede disfrutar del paisaje y de la gastronomía sin agobios. Es una excelente recomendación.



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