El secreto de la construcción de las pirámides está en el agua

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Cultura y Ocio

El secreto de la construcción de las pirámides está en el agua

Por GURULAB.biz, | 27 Abril, 2015

Durante siglos, arqueólogos e historiadores han debatido sobre las técnicas que emplearon los egipcios para construir hace unos 4.500 años las famosas pirámides, las únicas de las siete maravillas del mundo antiguo que todavía siguen en pie. Un reciente estudio revela que el sistema pudo ser mucho más sencillo de lo que imaginábamos.

Para construir las pirámides, los egipcios trasladaban enormes bloques de piedra, de más de dos toneladas de peso cada una, por la arena del desierto, sin la ayuda de las modernas grúas y excavadoras. ¿Cómo lo hacían?

Pinturas murales y jeroglíficas en diversas tumbas habían puesto de manifiesto parte del sistema: los obreros colocaban las piedras y materiales sobre grandes losas que se arrastraban como si fueran trineos. Sin embargo, el tamaño y peso de los bloques dificultaría muchísimo la tarea, ya que el trineo se hundiría en la arena. El truco del transporte seguía siendo un misterio.

Arena mojada

Físicos holandeses de la Universidad de Ámsterdam han dado ahora con la clave: los egipcios humedecían la tierra por la que deslizaban el trineo, evitando así que se hundiera y reduciendo a la mitad la fuerza necesaria para moverlo.

La solución estaba también en las pinturas de la época. Una estela en la tumba de Djehutihotep representa a numerosos obreros transportando una enorme estatua sobre un trineo. Delante de la estatua, un hombre vierte agua sobre el terreno.

La mitad de resistencia

Hasta ahora, se había interpretado que el aguador tenía un papel ceremonial o de culto. Pero los investigadores hicieron una reproducción en miniatura de estos trineos y comprobaron que la arena mojada ofrecía la mitad de resistencia que la seca en el deslizamiento, ya que la arena no se acumula delante del vehículo y la fricción es mucho menor.

La razón es que cuando se agrega agua a la arena se crean los denominados “puentes capilares”, gotas de agua que unen los granos entre sí dando mayor firmeza al terreno. La complicación de la técnica está en aplicar la cantidad justa de agua, puesto que una arena demasiado mojada haría aún más difícil mover el trineo.

Aplicaciones en la ingeniería actual

Según los investigadores, este descubrimiento no solo tiene una utilidad histórica, sino que podrá aplicarse en la ingeniería contemporánea y ayudar a entender mejor el comportamiento físico de materiales granulares, como la propia arena, el hormigón, es asfalto o el carbón, y permitir mejoras en su transporte.

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