Iris: la gran musa de la moda

Para poder ofrecer los servicios de la web: y poder administrar la página, Francisca Abellón y, en su caso, otras empresas relacionadas con la prestación de los servicios contenidos en Mi Nueva Edad, guardaremos cierta información en su ordenador mediante el uso de las cookies. Si quiere saber qué son las cookies, cuáles utiliza esta página web y cómo eliminarlas, consulte nuestra política de cookies.

Aceptar
Comunidad

Iris: la gran musa de la moda

Por Mi_Nueva_Edad, | 02 Noviembre, 2015

Seguramente hayas oído hablar de Iris Apfel. Tal vez no. Pero esta mujer de 94 años, representa hoy en día muchas cosas. Es todo un icono de la moda, de la decoración y del estilo. Pero sobre todo es un icono de la vida.

El documental

Albert Maysles realizó en 2014 un documental sobre ella titulado “Iris” y que nos parece la mejor manera de adentrarnos en como piensa, como vive y cual es la perspectiva que tiene del mundo.

Confiesa que nunca ha tratado de ser bonita, de hecho nunca lo fue. Sin embargo, cuando la observas, a sus 94 años, parece la mujer más bella que hayas visto en la vida.

Para ella, el secreto de la belleza está en no parar nunca, en reinventarse todo el tiempo, en hacer algo que te haga realmente interesante porque la belleza superficial siempre desaparece. No sentir nunca que esto se ha acabado.

Así ha sido su vida. Es una mujer activa, siempre ha sido así y aunque ahora se cansa mucho más, su teléfono nunca cesa de sonar y eso le gusta.

Casada con Carl Apfel, lamentablemente, fallecido este mismo año, nada más y nada menos que a los 100 años, montaron una empresa de decoración que les llevó a cambiar la imagen de la Casa Blanca para nueve presidentes.

La fama

Pero Iris saltó a la fama internacional en 2005, cuando el Museo Metropolitano de Nueva York expuso gran parte de su colección de ropa, zapatos y accesorios. Por ello, como ella misma dice con un gran sentido del humor, se convirtió en una estrella geriátrica. Ahora está donando cientos de piezas suyas para el museo. Dice que no compramos nada a lo largo de nuestra vida, sólo lo alquilamos. Su contrato de posesión ha acabado.

Posa para revistas con sus estilismos, hace reportajes, recibe a este o aquel, se pasea por tiendas caras a ver si encuentra algo, en Nueva York, en París o en Londres. Pero lo que realmente le gusta es moverse a Harlem y encontrar esas piezas baratas, invisibles para el resto de mortales y combinar aquello que tu nunca te hubieras atrevido a combinar.

Carl e Iris estuvieron toda una vida juntos, se adoraban. Él confesaba en el film, que nunca se ha aburrido con ella. Su casa está llena de objetos, de juguetes, de antigüedades, de ropa, de bisutería y complementos. Toda un deleite para los que aman el buen gusto.

El valor de lo artesanal

Se lamenta de que hoy lo manual está en declive o no se valora como debería. Muchos jóvenes diseñadores no se apoyan en el dibujo, no saben coser. Su única ambición es llegar a la prensa, lo mediático y ese no es el camino. Por eso de sus cosas, las que tienen más valor son las que están hechas con mimo, con paciencia y con delicadeza, no por máquinas. Lo intemporal es lo que nunca perecerá y esa es uno de sus secretos. Por eso huye, paradójicamente, de las modas.

La historia, la política, el arte, la economía, la moda...todo está íntimamente relacionado. No se puede conocer una cosa sin la otra.

Ropa de Dior, de Nina Ricci, una chaqueta típica de cierta región de China o una pieza de bisutería de Africa. Ella combina y se produce la magia. Todo parece creado al unísono por alguien y para ella. El estilo, no tiene nada que ver con el dinero.

Ser uno mismo

Cree en la individualidad de las personas, en el estilo propio. Critica la uniformidad, lo homogéneo. Pero su discurso esta muy lejos de ser superficial. Nunca ha criticado a nadie por como iba vestido. Porque piensa que lo importante en la vida es ser feliz, esa es la esencia.

Otro dijo y ella defiende que "uno siempre tiene que vestirse como si fuera a una fiesta, porque en ese gesto, hay siempre mucha poesía".

Decidieron que no iban a tener hijos. A iris le gusta viajar, trabajar...Tuvo que renunciar a ellos y quiso, porque no quería que a sus hijos los criaran otros. En esta vida no se puede tener todo y siempre hay que entregar algo.

¿Cirugía? No, de eso nada. Nunca se sabe como vas a salir de ella. ¿Tapar unas arrugas para qué?, si es que envejecer no tiene que ver con la profundidad o la cantidad de ellas. Envejecer tiene que ver con renunciar a la vida. Envejecer es mental.

La profesora

Por eso, desde hace un tiempo, se ha convertido también en profesora para estudiantes de diseño de una universidad tejana, porque quiere enseñar que no hay reglas, que si las hubiera se las saltaría y porque estar en contacto con los más jóvenes le hace sentirse válida y vigente. Porque tiene mucho que decir todavía.

Un gozo de película, un gozo de persona. No os perdáis a "Iris".

 

Ir a listado de noticias

0 comentarios
0 favoritos
0 comentarios en "Iris: la gran musa de la moda"

Debes estar registrado para publicar comentarios

Comparte tus valores y compromiso social con Mi Nueva Edad.
Buscamos colaboradores que aporten diversidad a nuestra plataforma, Descarga nuestro Dossier Corporativo
logotipo