Altea: belleza y tradición en la Marina Baja de Alicante

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Viajes

Altea: belleza y tradición en la Marina Baja de Alicante

Por GURULAB.biz, | 23 Enero, 2015

Hacer un gran viaje no tiene por qué ser sinónimo de visitar una gran ciudad. En la zona de la Marina Baja de Alicante, la localidad de Altea aúna la belleza del Mediterráneo, la fuerza de la tradición y una exquisita gastronomía que hacen de ella un lugar para disfrutar de momentos únicos.

Considerado uno de los enclaves más bellos de la Costa Blanca, Altea ha sido a lo largo de los años uno de los refugios favoritos para poetas y artistas que buscaron un lugar especial para vivir, rodeados del azul de su mar y del blanco de sus casas.

El poeta Rafael Alberti, el escritor Vicente Blasco Ibáñez, el pintor Benjamín Palencia, o el dibujante alemán Eberhard Schlotter se trasladaron allí en busca de inspiración y de paz, lo mismo que hacen actualmente unas 5.000 personas de diferentes países europeos que han trasladado su residencia a esta localidad de 24.000 habitantes.

El Fornet

El “pueblo antiguo”, conocido popularmente como El Fornet, guarda entre sus calles empedradas, sus casas encaladas y sus coloridas buganvillas toda la esencia de un pueblo pesquero, y ofrece las vistas más bellas de la ciudad desde sus múltiples miradores.

El centro monumental es la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, que también guarda la esencia marinera en sus llamativas cúpulas de color azul.

Kilómetros de costa

Por supuesto, no se puede hablar de Altea sin mencionar sus playas y calas, que se alternan con acantilados a lo largo de sus 6 kilómetros de costa, y que son sin duda el atractivo central durante la temporada estival.

Empedrat y erizos

Con su ubicación, el centro de la gastronomía alteana no podía ser otro que el pescado y los arroces. De las numerosísimas recetas que se pueden degustar, es obligatorio probar el empedrat (arroz con habichuelas blancas y bacalao) y los erizos de mar, un marisco del que solo se comen las huevas rebañando el caparazón con un poco de pan.

Curiosidades únicas

Los amantes de las curiosidades y las peculiaridades no pueden acabar este viaje sin saber que Altea puede presumir de tener la primera iglesia ortodoxa que se ha construido en España, el templo del Arcángel Miguel, comenzado a edificar en 2002 a semejanza de otro ruso del siglo XVII.

Y otra nota peculiar, para quienes aprovechen el otoño para esta visita: el 28 de octubre se cumplieron 100 años de la llegada del ferrocarril a Altea, a través de la línea que conectaba con Alicante, y una exposición recoge toda la historia de la relación entre el tren y la ciudad.

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